Únase a la aventura gastronómica definitiva en el histórico distrito Loop de Chicago junto a un guía local que le mostrará los mejores lugares para degustar algunos de los platos más apreciados de la ciudad. Desde pizzas hasta perritos calientes al estilo de Chicago, este recorrido le llenará de deliciosos alimentos locales, así como de información privilegiada sobre la historia y la cultura culinarias de la ciudad.
La ruta gastronómica de Chicago le llevará por el distrito de Loop, el corazón de la escena gastronómica de Chicago, para degustar algunos de los platos más famosos de la ciudad, los favoritos de los locales y algún dulce. Es una tarde que le dejará lleno de deliciosa comida y recuerdos para toda la vida.
Comience con un plato muy conocido de Chicago: el perrito caliente al estilo de Chicago. Perfecto para los veranos en un partido de béisbol (animando a los Cubs o los Sox, por supuesto), o para un almuerzo rápido en un día de trabajo, esta versión local de un perrito caliente es un alimento digno de debate en Chicago y es tomado muy en serio por los lugareños. Cada habitante de Chicago tiene sus propias preferencias en cuanto a la elaboración del perrito, y usted tendrá la oportunidad de probar la versión favorita de su guía.
El siguiente plato es la mundialmente famosa pizza de Chicago. Este plato básico de la gastronomía de Chicago, que constituye toda una comida en sí mismo, se originó en River North en la década de 1940, cuando los trabajadores y las familias necesitaban platos que llenaran el estómago a bajo precio. Su guía le llevará a una pizzería que es un icono para los nativos de Chicago para que pruebe usted mismo la auténtica. Después de llenarse de pizza y perritos calientes, continúe su viaje de degustación con un sándwich clásico de Chicago: Carne italiana.
Esta abundante comida surgió durante la Depresión, y ha llegado para quedarse. Degustará este sándwich en una auténtica institución de la ciudad, ¡incluida una decoración sin florituras! Concluirá aquí su experiencia gastronómica en Chicago, con fácil acceso a la "L". Aunque diga que no volverá a tener hambre, no olvide tomar nota de las magníficas recomendaciones de su guía para cenar. No se arrepentirá.