Sea cual sea la estación del año, una visita a la isla de Mainau es siempre una experiencia extraordinaria. Explora uno de los mariposarios más extensos de Alemania, pasea por el arboreto, que cuenta con secuoyas de 150 años de antigüedad, y disfruta del encantador ambiente de los variados jardines. El castillo de Mainau, de estilo barroco, junto con la iglesia del castillo de Santa María, constituyen el núcleo de este famoso paraíso floral.
El «Mainau Children's Land», con sus emocionantes parques infantiles, su pista de canicas y su zona de juegos de excavación, transforma la isla de Mainau en una auténtica utopía familiar que cautivará tanto a los más pequeños como a los adultos.