¡Prepárese para descubrir un lugar mágico! Las esculpidas paredes de arenisca de Antelope Canyon ofrecen memorables oportunidades fotográficas con un corredor transitable en el fondo del cañón. Se formó por las aguas de crecidas repentinas que se precipitaron en las grietas de la arenisca Navajo junto con el poder de la erosión del viento. La luz del día que baila a través de las estrechas aberturas de la parte superior proporciona múltiples tipos de reflejos de luz y colores.
Desde el cañón, visitará una zona en la que el río Colorado hace un giro de 280 grados alrededor de la forma de curva de herradura de la roca, de ahí su nombre Horseshoe Bend. Llegar hasta allí requiere una caminata de ida y vuelta de 2,4 km (1,5 millas) sobre arena y rocas. Llegará a un cañón de 3.000 metros desde el que podrá contemplar el caudaloso río Colorado en el fondo del Glen Canyon.
El Antelope Canyon X, situado al sureste del Lower Antelope Canyon, está cincelado por millones de años de erosión de las crecidas y los impactantes vientos en su arenisca, lo suficiente como para esculpir la icónica forma de "X" que da nombre al cañón. Para acceder a la entrada, el guía navajo local le llevará en jeep hasta allí, así como de vuelta a la caseta de aduanas cuando finalice la excursión.